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Cuaderno de SitgesRevista de viaje sobre Sitges

Organizar la escapada

Coche de alquiler en la escapada: cómo documentar los daños

Cómo fotografiar un coche de alquiler antes de salir y al devolverlo, y qué hacer si aparece un daño nuevo durante la escapada a Sitges.

Una persona fotografía con el móvil la esquina delantera de un utilitario blanco aparcado en una calle junto al mar con palmeras
Una persona fotografía con el móvil la esquina delantera de un utilitario blanco aparcado en una calle junto al mar con palmeras.

Si vas a alquilar un coche para tu escapada a Sitges, la respuesta corta es que lo fotografíes entero antes de arrancar y otra vez al devolverlo. Cuatro vistas generales, un primer plano de cada daño que ya exista y una imagen tomada de lado con luz rasante bastan para dejar constancia de cómo estaba. Esa costumbre no te quita tiempo y te evita discutir de memoria cuando el coche vuelve al mostrador con una marca que no sabes de dónde sale.

¿Qué enseña un presupuesto de carrocería hecho solo con fotos?

Enseña qué fotos sirven de verdad, y es un buen punto de partida para entender lo que tú mismo debes guardar. En el sur de Francia, entre Aubagne, Carnoux-en-Provence y La Ciotat, la web de Atelier Carrosserie Roquefort, un taller de carrocería de Roquefort-la-Bédoule, explica que el presupuesto gratuito y sin compromiso se prepara a partir de imágenes: tres o cuatro, con cinco como máximo. Pide el vehículo entero, el daño de cerca y, si es posible, una toma con luz rasante para que se vean los hundimientos de la chapa.

Ese reparto es útil para cualquier viajero. Una foto de lejos sitúa la pieza dentro del coche, una de cerca muestra el tamaño del roce y la de luz rasante revela lo que el ojo no ve de frente. La misma web recuerda que conviene retratar también las piezas vecinas que están intactas, como el faro, el retrovisor o los bajos, para que quien mira sepa qué no hay que tocar. Cuando alquilas, esa foto de lo que está bien vale tanto como la del daño.

¿Cuándo tiene sentido alquilar un coche en una escapada a Sitges?

Tiene sentido si tu plan sale de la villa. Para llegar desde Barcelona puedes comparar tren, bus y coche, y en el texto sobre cómo llegar a Sitges desde Barcelona se explica qué comprobar en cada opción. Si luego quieres moverte por la costa, visitar un pueblo del interior o salir a una hora que el transporte público no cubre, el coche te da margen. Si tu estancia se queda dentro del casco y del paseo marítimo, probablemente lo dejarás parado casi todo el viaje, y entonces cada día de alquiler es un gasto que no usas.

Conviene decidirlo antes de reservar, y no en el mostrador. Piensa dónde dormirás, si tu alojamiento tiene sitio para aparcar y cuántos días vas a circular de verdad. Cuando eliges una zona céntrica para ir a pie, como se detalla al hablar de dormir en el centro y el paseo, el coche pasa a ser un complemento y no el eje del viaje.

¿Qué fotos haces antes de salir del aparcamiento del alquiler?

Haz una vuelta completa con el móvil y no te fíes de la hoja de daños. Empieza por las cuatro esquinas del coche, de tres cuartos, para que se vea la carrocería entera. Después acércate a cada marca que veas, por pequeña que sea: un arañazo en el paragolpes, una huella en la puerta, una llanta rozada. Si el sol da de frente y borra los hundimientos, busca sombra o pon el coche de lado respecto a la luz. Con el móvil casi pegado a la chapa y la luz entrando de costado, las abolladuras aparecen.

No olvides los cristales, los retrovisores y las llantas, que son las piezas donde más se discute. Tampoco el interior: tapicería, salpicadero y maletero. Haz además una foto del cuadro con el nivel de combustible y el kilometraje. Pide que cualquier marca que no figure en la hoja se anote antes de firmar, y guarda las imágenes con su fecha en una carpeta del móvil que no se mezcle con las fotos del viaje. Un minuto aquí ahorra la parte más incómoda de la devolución.

Una mano con un móvil fotografía el pase de rueda trasero de un coche plateado en un aparcamiento subterráneo, con luz rasante sobre la pintura
Una mano con un móvil fotografía el pase de rueda trasero de un coche plateado en un aparcamiento subterráneo, con luz rasante sobre la pintura.

¿Y al devolver el coche?

Repite exactamente la misma vuelta, en el mismo orden, y con el coche ya aparcado en el sitio de entrega. Hazlo aunque haya una persona de la empresa revisándolo contigo, porque la revisión del otro lado no deja nada en tu móvil. Si el coche está sucio por dentro o por fuera, sácalo igualmente: una foto con barro es mejor que no tener foto. Si te entregan un papel de conformidad, haz también una imagen de ese papel con la fecha y la hora a la vista.

Si en el trayecto te rozaron en un aparcamiento o notas un golpe nuevo, no lo dejes para el último día. Fotografíalo en el momento, con la calle o el aparcamiento al fondo, para que quede claro dónde estaba el coche. Esa foto sirve para hablar con la empresa de alquiler y, si hay otro vehículo implicado, para lo que haga falta después.

¿Qué haces si aparece un daño que no estaba?

Revisa primero tu contrato y tu seguro, porque lo que cubren y lo que cobran de franquicia depende de cada empresa y de cada póliza. No hay una regla general que valga para todos los alquileres. Antes de pagar nada o de firmar una conformidad con la que no estás de acuerdo, pide el desglose por escrito y compáralo con tus fotos de salida. La OCU mantiene una sección de coches y movilidad donde reúne información para consumidores sobre motor, coches y desplazamientos, y desde ahí puedes seguir hacia sus recursos para reclamar por problemas en viajes.

Si el coche es tuyo y no de alquiler, el razonamiento es el mismo con otra consecuencia: quien repara necesita ver el daño antes de dar un precio. Por eso las fotos son el primer documento. Con ellas puedes comparar presupuestos sin llevar el coche de taller en taller, y puedes enseñárselas a tu aseguradora con la fecha en que se hicieron. Lo que no debes hacer es retocarlas, recortarlas ni filtrarlas: deben ser fieles al daño.

¿Cómo encaja todo esto con una escapada tranquila a Sitges?

Encaja porque protege el presupuesto del fin de semana. Una escapada pensada para pasear sin prisa por el casco, ir a la playa y cenar sin mirar el reloj no debería terminar con una disputa por un rayón. Si organizas el viaje con la misma calma con que elegirías un alojamiento, la gestión del coche entra en la lista como un punto más: qué fotos haces, dónde aparcas de noche y quién conduce.

Si quieres saber cómo se reparte el gasto de una estancia por temporada, el texto sobre precios y temporadas para dormir en Sitges ayuda a ver dónde caben el alquiler y el aparcamiento. Y si prefieres reducir los trayectos en coche a lo mínimo, la información de este cuaderno sobre cómo organizar la escapada desde Barcelona te propone otras formas de llegar y de moverte.

Lista rápida antes de devolver las llaves

Antes de entregar el coche, comprueba cinco cosas. Primera, que las cuatro vistas generales de la devolución coinciden con las de la salida. Segunda, que has fotografiado cualquier marca nueva de cerca y con luz rasante. Tercera, que tienes imagen del cuadro con combustible y kilometraje. Cuarta, que el papel de conformidad, si te lo dan, lleva fecha y está guardado. Quinta, que las fotos están a salvo en un lugar que no dependa de que el móvil siga funcionando.

Con esa lista ya tienes lo que un taller o una empresa de alquiler necesitan para hablar de hechos y no de recuerdos. El resto de la escapada puede seguir siendo lo que debe ser: un fin de semana junto al mar, con el coche aparcado y la cabeza libre.